martes, 3 de febrero de 2009

COMPROMISOS EDUCATIVOS Y CURRÍCULUM DEL HOGAR

Una finalidad de los compromisos educativos es crear unas condiciones en el medio familiar que favorezcan unas adecuadas expectativas educativas y garanticen el éxito escolar. La creación de ese ambiente de aprendizaje en el marco familiar está relacionada con una serie de factores que las investigaciones sobre el “currículum del hogar” han identificado como necesarios para que un estudiante obtenga buenos resultados escolares.

En la publicación "Familia y centros escolares" de la Oficina Internacional de Educación de la Unesco del año 2000, el profesor de la Universidad de Philadelphia Sam Redding recopila en una guía una síntesis de las investigaciones realizadas sobre la colaboración entre la comunidad, la familia y los centros escolares. En la introducción expone la importancia del “currículum del hogar” como una esperanza de intervención en el ámbito familiar para intentar contrarrestar la deriva determinista que imponen las desigualdades sociales.

Afortunadamente, la investigación sobre la influencia de la familia en el aprendizaje académico tiene una larga historia, y podemos sentar premisas básicas con gran fiabilidad. Con una razonable certeza, podemos decir que mientras la clase social baja nos puede llevar a predecir estadísticamente un bajo rendimiento académico, las familias que proporcionan un ambiente estimulante y de apoyo, con riqueza lingüística, desafían los efectos de las circunstancias socioeconómicas. En otras palabras, un “currículum del hogar” alterable –donde se incluyen las relaciones familiares, las prácticas y los patrones de vida familiar- es un predictor más potente del aprendizaje académico que el estatus familiar. Los centros escolares pueden trabajar con las familias para mejorar el “currículum del hogar”, sea cual sea la situación económica familiar. Este es, por tanto, un mensaje de gran esperanza.

Redding identifica una serie de patrones específicos de la vida familiar que contribuyen a desarrollar la habilidad del niño para aprender en la escuela. Las investigaciones relacionan positivamente determinadas prácticas familiares con el éxito escolar del niño o niña en la escuela. Redding las agrupa en tres apartados que constituyen el contenido de la publicación y que son los siguientes:

La relación padres-hijos:
1. Conversaciones diarias sobre hechos cotidianos.
2. Expresiones de afecto.
3. Comentarios en familia sobre libros, noticias del periódico, revistas, programas de televisión.
4. Visitas en familia o con miembros de la familia a bibliotecas, museos, zoos, lugares históricos, actividades culturales.
5. Estímulo para emplear nuevas palabras y para ampliar el vocabulario.

Rutinas de la vida familiar:
1. Marcar un tiempo de estudio en casa.
2. Rutinas diarias que incluyen tiempo para comer, dormir, jugar, trabajar, estudiar y leer.
3. Tener un lugar tranquilo para estudiar y leer.
4. Interés de la familia en hobbies, juegos, y actividades con valor educativo.

Expectativas familiares y Control:
1. Dar prioridad al trabajo escolar y a la lectura sobre ver televisión y actividades de ocio.
2. Expectativas de puntualidad.
3. Expectativas de los padres de que los hijos harán las cosas lo mejor que puedan.
4. Preocupación por el uso correcto y apropiado del lenguaje.
5. Control de los padres sobre el grupo de amigos de sus hijos.
6. Control y análisis de los programas de televisión (y del uso de internet) junto a los hijos.
7. Conocimiento de los padres de los progresos del hijo en la escuela y de su crecimiento personal.
Si estamos de acuerdo en que los estudiantes aprenden mejor cuando en su ambiente familiar se promueven los patrones de vida arriba mencionados, esto se puede convertir en un contenido fundamental de la colaboración que se establezca entre la familia y el centro a través de los compromisos educativos. Por consiguiente, una de las tareas de la relación educativa será ayudar a las familias a crear un “currículum del hogar” positivo.

No existen muchas experiencias relacionadas con este planteamiento. Hace unos meses se dio a conocer un material realizado por Proyecto Atlántida y CEAPA (DIARIO DE FAMILIA) para trabajar las competencias básicas desde el ámbito familiar. No obstante, parece de sentido común que trabajar en esta línea beneficiará a las expectativas y al rendimiento académico de nuestros alumnos y alumnas. Está demostrado en numerosas investigaciones la gran influencia que el ambiente familiar tiene sobre el aprendizaje y los resultados escolares del alumnado. Y, también, que ese ambiente no depende sólo del nivel económico o educativo de las familias sino que está relacionado con una serie de normas, actitudes y valores familiares que pueden ser reconstruidos social y culturalmente y que constituyen lo que se denomina “el currículum del hogar”.
(Publicado por Miguel Ángel Valverde Gea, orientador del IES Mar de Poniente de La Línea)